Que Lydia fuera la maquilladora el día de mi boda fue la mejor decisión. Nos maquilló a mí y a mi madre, las dos nunca nos maquillamos y queríamos un maquillaje muy natural. Fue muy cercana, cariñosa y amable. El día de la boda hizo un trabajo excelente yo estaba bastante nerviosa y ella consiguió que disfrutase de ese momento. Me dio todo el tiempo que necesitaba para parar, respirar y continuar, tuvo mucha paciencia y el resultado final fue ESPECTACULAR, me veía guapísima, radiante y en todo momento era yo, el maquillaje no me cambió la cara ni la expresión, la resaltó. Me encantó su trabajo, es una gran profesional.